El mapa temático coroplético objeto de comentario representa la población relativa o densidad de población d las provincias d España en 2004 en habitantes por km². En él se nos da una idea del desigual reparto q d la población se da en el país. Con una densidad d población relativa de 85,5 hab./km² en ese año.
La densidad d población española ha crecido considerablemente en la última década al mismo ritmo q se produce el aumento d la población absoluta dl país. D 80 hab./km² en 2000, se pasó a 88 en 2005. Este aumento en los últimos años se debe al leve crecimiento natural de la población, pero fundamentalmente a la inmigración extranjera.
Aún así, España mantiene valores de la densidad media inferiores a los d los grandes estados d la UE. En contraste con países próximos, España ha sido históricamente un país poco poblado, incluso Portugal tiene valores superiores. Esto es debido a que en el país el fenómeno de la emigración fue muy importante. En el siglo XX la tendencia se agravó. La industrialización y particularmente el desarrollo turístico d los años sesenta y siguientes potenciaron flujos migratorios de población dl interior y regiones pobres d la periferia hacia la España urbano-industrial y/o turística. Canarias, pese a tener saldos migratorios hasta los setenta claramente negativos, mantuvo alta su densidad d población, q incluso se acrecentó gracias a q la transición demográfica fue más tardía q en otros territorios.
Hoy en día, el país presenta una distribución d la población muy poco uniforme. Junto a regiones y provincias densamente pobladas como Madrid, Bcna, Levante, Costa Vasca y Canarias, coexisten otras áreas d muy baja densidad como las Castillas, Aragón y Extremadura. Tmb la inmigración extranjera se ha concentrado en las regiones d economía más dinámica, ya con población relativa alta. La excepción la plantea el P. Vasco, poco afectado por la inmigración pero con densidad d población alta reforzada en el s XX con la atracción industrial. Podemos concluir q los movimientos migratorios recientes d base económica han tenido una influencia decisiva en la actual distribución geográfica d la población d España ya q han acrecentado el desequilibrio.
Como consecuencia d estos factores hoy podemos observar cómo la densidad d población es alta en las provincias periféricas e insulares a excepción d Lugo y Huelva. Casi todas estas provincias cuentan con ciudades portuarias relevantes y sus economías descansan en todas o algunas d estas actividades: comercio, industria, agricultura moderna d regadío y turismo. Con la excepción d Madrid, Valladolid y Zaragoza, casi todas las grandes ciudades españolas se sitúan en la costa o muy próximas.
El contraste lo representa la España interior. Salvo la aglomeración d Madrid y su cinturón industrial y las concentraciones urbanas e industriales d Zaragoza, Burgos, Valladolid, Álava, La Rioja y Navarra, las provincias dl interior peninsular presentan una densidades d población muy bajas, por debajo d los 50 hab./km². Se trata de regiones q han estado perdiendo población dsd hace décadas y con población actualmente muy envejecida, por lo cual es muy difícil q el despoblamiento se detenga.
La desigual distribución d la población en el territorio, tan acusada en España, genera bastantes problemas y ha sido un factor limitativo del desarrollo económico dl país en el ámbito d la proyección y la ejecución d la red d transporte terrestre, el diseño d una política d localización industrial q promueva el desarrollo dl país en su conjunto, racionalice la prestación d servicios públicos, etc.


