sábado, 30 de mayo de 2009

Distribución de la densidad de Población española


El mapa temático coroplético objeto de comentario representa la población relativa o densidad de población d las provincias d España en 2004 en habitantes por km². En él se nos da una idea del desigual reparto q d la población se da en el país. Con una densidad d población relativa de 85,5 hab./km² en ese año.

La densidad d población española ha crecido considerablemente en la última década al mismo ritmo q se produce el aumento d la población absoluta dl país. D 80 hab./km² en 2000, se pasó a 88 en 2005. Este aumento en los últimos años se debe al leve crecimiento natural de la población, pero fundamentalmente a la inmigración extranjera.

Aún así, España mantiene valores de la densidad media inferiores a los d los grandes estados d la UE. En contraste con países próximos, España ha sido históricamente un país poco poblado, incluso Portugal tiene valores superiores. Esto es debido a que en el país el fenómeno de la emigración fue muy importante. En el siglo XX la tendencia se agravó. La industrialización y particularmente el desarrollo turístico d los años sesenta y siguientes potenciaron flujos migratorios de población dl interior y regiones pobres d la periferia hacia la España urbano-industrial y/o turística. Canarias, pese a tener saldos migratorios hasta los setenta claramente negativos, mantuvo alta su densidad d población, q incluso se acrecentó gracias a q la transición demográfica fue más tardía q en otros territorios.

Hoy en día, el país presenta una distribución d la población muy poco uniforme. Junto a regiones y provincias densamente pobladas como Madrid, Bcna, Levante, Costa Vasca y Canarias, coexisten otras áreas d muy baja densidad como las Castillas, Aragón y Extremadura. Tmb la inmigración extranjera se ha concentrado en las regiones d economía más dinámica, ya con población relativa alta. La excepción la plantea el P. Vasco, poco afectado por la inmigración pero con densidad d población alta reforzada en el s XX con la atracción industrial. Podemos concluir q los movimientos migratorios recientes d base económica han tenido una influencia decisiva en la actual distribución geográfica d la población d España ya q han acrecentado el desequilibrio.

Como consecuencia d estos factores hoy podemos observar cómo la densidad d población es alta en las provincias periféricas e insulares a excepción d Lugo y Huelva. Casi todas estas provincias cuentan con ciudades portuarias relevantes y sus economías descansan en todas o algunas d estas actividades: comercio, industria, agricultura moderna d regadío y turismo. Con la excepción d Madrid, Valladolid y Zaragoza, casi todas las grandes ciudades españolas se sitúan en la costa o muy próximas.

El contraste lo representa la España interior. Salvo la aglomeración d Madrid y su cinturón industrial y las concentraciones urbanas e industriales d Zaragoza, Burgos, Valladolid, Álava, La Rioja y Navarra, las provincias dl interior peninsular presentan una densidades d población muy bajas, por debajo d los 50 hab./km². Se trata de regiones q han estado perdiendo población dsd hace décadas y con población actualmente muy envejecida, por lo cual es muy difícil q el despoblamiento se detenga.

La desigual distribución d la población en el territorio, tan acusada en España, genera bastantes problemas y ha sido un factor limitativo del desarrollo económico dl país en el ámbito d la proyección y la ejecución d la red d transporte terrestre, el diseño d una política d localización industrial q promueva el desarrollo dl país en su conjunto, racionalice la prestación d servicios públicos, etc.

La Red Urbana en España desde los 60

Actualmente España es un país en el q la mayoría d su población se concentra en ciudades (más de 80%). Esta tasa de urbanización es similar a la d los países d su nivel de desarrollo en Europa. Sin embargo, el proceso de urbanización ha sido más tardío y por tanto, más acelerado, asociado a la terciarización e industrialización del país.
En Canarias la tasa de urbanización es algo superior a la media de España.
TAMAÑO, FUNCIONES Y DISTRIBUCIÓN DE LAS CIUDADES ESPAÑOLAS
El número de ciudades en el país no es excesivo. Apenas 600 municipios españoles tienen más de 10000 habitantes. Hay muchos q son típicamente agrarios; tradicionalmente, en Cast-La Mancha, Extremadura, Murcia o Andalucía. También hay ciudades con actividad económica básicamente industrial y minera como algunas asturianas o vascas. No obstante, la mayoría de la población activa d las ciudades está encuadrada en el sector servicios, conforme a la tendencia d las sociedades postindustriales a la terciarización.
El desarrollo del transporte y la carestía d la vivienda en las grandes ciudades, obliga a los trabajadores a residir en ciudades periféricas d las áreas metropolitanas q se han convertido en “ciudades dormitorio”. Como Móstoles, Getafe o Alcorcón en Madrid; Cornellá, Badalona en Bcna.
La distribución de las ciudades españolas no es uniforme. El interior de la península, a excepción de las provincias de Madrid, Zaragoza y Valladolid, tiene unas tasas de urbanización inferiores a la media de España. Esta desigual distribución tiene su origen en el desigual dinamismo económico d la periferia, dond se ha concentrado la industrialización y el desarrollo turístico, frente al interior.
En Canarias los municipios urbanos tienen una actividad económica terciarizada dominante. Las capitales, Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas de G.C., cuentan con La Laguna y Telde respectivamente, que son ciudades q actúan como emplazamiento d actividades industriales, comerciales mayoristas y d residencia (dormitorio). Algunos municipios dl sur d Tenerife y G. Canaria cuentan con núcleos urbanos asociados a la actividad turística (Los Cristianos, Las Américas, Maspalomas, Playa del Inglés).

EL SISTEMA DE CIUDADES
El sistema español se organiza jerárquicamente, cada una d las ciudades cumple una serie d funciones y establece relaciones con las restantes del sistema. Según la importancia d cada una las podemos encuadrar en una d las siguientes categorías:
- Metrópolis nacionales o grandes áreas metropolitanas. Sólo Madrid y Barcelona. Son equiparables a las metrópolis más importantes d Europa. Se diferencian d las españolas restantes porq concentran las sedes d las grandes empresas, y poseen una fuerte diversificación económica y una poderosa red d transporte bien conectada a nivel mundial. Además tiene gran importancia la función administrativa d estas ciudades.
- Metrópolis regionales. Concentran entre 500000 y 1M d habitantes (Valencia, Sevilla, Bilbao…). Estas ciudades mantienen un flujo d relación económica importante con las dos metrópolis nacionales a través d una densa red d transporte (autopista, AVE) y tienen una fuerte influencia en su región. Las Palmas de G.C.-Telde y Sta. Cruz-La Laguna, por nº d habitantes, pueden encuadrarse en esta categoría. Su integración en la red española es menor, por la lejanía geográfica y por el carácter más internacionalizado d sus actividades económicas. Sí hay, en cambio, una importante interdependencia entre ambas.
- Submetrópolis regionales. Concentran entre 200000-300000 habitantes. Su nº es mayor y normalmente se integran en relación estrecha con metrópolis regionales. Por ejemplo, Córdoba y Granada en el sistema metropolitano andaluz d Sevilla y Málaga. Casos de interdependencia similar al d las dos capitales canarias podemos reconocerlo, a pequeña escala, entre Gijón-Oviedo y en La Coruña-Vigo-Santiago.
- Ciudades menores. Suelen ser capitales de provincia dl interior o ciudades orientadas a una actividad industrial concreta, de extracción minera o turística con conexiones relativamente débiles por la distancia con metrópolis o submetrópolis. Un ejemplo lo constituyen las capitales de Castilla Cast.-La Mancha en relación con Madrid, ahora más cercanas por la red d autopistas y el AVE. Similar situación se da en Canarias con las capitales de las islas periféricas en relación con las capitales provinciales, con conexiones cada vez más intensas a nivel marítimo o aéreo.

Como conclusión, el desarrollo presente y futuro d España y Canarias pasa por la planificación estratégica q se pueda desarrollar d la red d ciudades del país, favoreciendo la interconexión entre ellas y la apropiada diversificación d las actividades económicas entre ellas y en cada una d éstas. La Ley estatal de Grandes Ciudades, intenta atender desde la Administración, la realidad d estas concentraciones urbanas con características y problemas cada vez más cercanos a los propios d las metrópolis nacionales. Neil Mac Lean

PIRÁMIDES DE EDAD EN ESPAÑA 1960, 2001

En el documento gráfico objeto d comentario aparecen representadas a través d dos diagramas (pirámides d población) la estructura por grupos d edad y sexo d la población española en los años 1960 y 2001.

En 1960, España está en pleno proceso d transición demográfica, concretamente en la denominada “fase de rápido crecimiento”. Este comportamiento explica q la estructura por edades representada se corresponde a la típica d un población joven. La cohorte (grupo d edad) d 0 a 19 años, q ha nacido en la inmediata posguerra es numerosa. La amplitud dl tramo inferior d la pirámide es consecuencia d valores aún altos d tasas d fecundidad y natalidad (en torno al 20 %). La Dictadura d Franco promovió una política populista q perseguía fomentar la natalidad en el país. En esta fase d la transición demográfica, la tasa d natalidad se mantiene alta, pero la d mortalidad cae considerablemente tras la Guerra Civil.

Con motivo d la Guerra, hay un crecimiento coyuntural (mortalidad catastrófica) asociado a las muertes en el frente y por la represión. Esto se aprecia en un leve entrante del perfil en la cohorte (grupo d hombres) entre 45 y 54 años, el más afectado por la movilización militar d ese momento. Esa pérdida d población por la guerra tamb incide en la reducción d efectivos en el grupo d edad 20 a 24 años, niños q nacieron durante la guerra e inmediata posguerra.

En el grupo viejo tamb se aprecia un disimetría q se debe a la habitual sobremortalidad masculina q acarrea una esperanza d vida inferior a la d la mujer y a la fuerte emigración masculina a América d principios dl S XX.

La pirámide d población d 2001 dibuja una estructura d la población por grupos d edad diferente, la propia d una sociedad postindustrial envejecida q ya ha concluido su transición demográfica. En España la transición demográfica se realizó d forma más tardía q en los países desarrollados del entorno europeo. Desde los setenta cae la natalidad a niveles aproximados del 10%, a la vez q la mortalidad se mantiene en valores inferiores al 9% q si no se reducen es por el progresivo envejecimiento poblacional q aparece reflejado en la pirámide de 2001.

El perfil se mantiene simétrico en los grupos joven (0-19) y adulto (20-59). Ese equilibrio se rompe considerablemente en el grupo d viejos, mucho más engrosado con relación a la pirámide de 1969. El nº d mujeres es muy superior, y la proporción aumenta según se avanza en edad. Esto se debe a la mayor esperanza d vida d las mujeres, motivada en parte por razones d carácter biológico o por el estilo d vida d ambos sexos.

En cuanto a irregularidades en el perfil sólo es apreciable el entrante dl grupo d edad d 60 a 64 años q afecta a los dos sexos y tiene por causa la caída d la natalidad q se produjo en los años q duró la Guerra Civil.

PIRÁMIDES DE EDAD EN CANARIAS 1960, 2000

En el documento gráfico objeto de comentario aparecen representadas a través d dos diagramas (pirámides de población) la estructura por grupos de edad d la población d Canarias en los años 1960 y 2000.

En 1960 Canarias aún está en pleno proceso d transición demográfica, concretamente en la denominada “fase de rápido crecimiento”. Este comportamiento explica q la estructura por edades representada se corresponde a la típica d una población joven, más incluso q la correspondiente al conjunto d España en ese momento. La amplitud dl tramo inferior d la pirámide es consecuencia d valores aún altos d tasas d fecundidad y natalidad (superiores al 25%). La Dictadura de Franco promovió una política fatalista q perseguía fomentar la natalidad en el país. Esta política tuvo amplio eco en las Islas donde ya previamente había un modelo d familia con un nº elevado d hijos. En esta fase d la Transición demográfica, aún la tasa d natalidad se mantiene alta, pero la d mortalidad cae considerablemente tras la Guerra Civil.

Con motivo d la Guerra hay un crecimiento coyuntural (mortalidad catastrófica) asociado a las muertes en el frente y por la represión, pero tmb al hambre y a la reaparición d algunas enfermedades epidémicas. Esto se aprecia en un entrante del perfil en la cohorte (grupo d hombres) entre 40 y 44 años, el más afectado por la movilización militar d ese momento q en Canarias fue particularmente joven. Esa pérdida d población por la Guerra tmb incide en la reducción d los efectivos en el grupo d edad 15-24 años, niños q nacieron durante la guerra e inmediata posguerra. La recuperación d la natalidad y fecundidad es perceptible en las cohortes d edad inferiores, q en el caso d Canarias es más acusado q en el conjunto d España.

En el grupo viejo tmb se aprecia una disimetría debida a la sobremortalidad masculina q acarrea una esperanza d vida inferior a la d la mujer, y a la fuerte emigración masculina a América d principios dl S XX.

La pirámide d población d 2000 dibuja una estructura d la población por grupos d edad diferente, la propia d una sociedad en proceso d envejecimiento q acaba d concluir su transición demográfica. En Canarias la transición demográfica se realiza d forma más tardía q en el conjunto d España, y la caída final d la natalidad se posterga hasta finales d los setenta y ochenta. Por tanto, la población está menos envejecida, más aún en los últimos años con la llegada d población joven inmigrante. Este fenómeno todavía se apunta tímidamente debido a q la inmigración extranjera en Canarias es un fenómeno muy reciente.
Se observa una estructura d población afectada por un intenso proceso d reducción d la natalidad en los últimos veinticinco años y con valores d mortalidad bajos.

La tasa d mortalidad baja afecta a q en el grupo d viejos se alarguen las cohortes comprendidas entre los 65-69 años en adelante. En este grupo aparecen las mayores disimetrías debido a una mayor esperanza d vida d las mujeres en relación con los hombres. Esta disimetría se compensa con otras menores en los grupos adulto y joven, d manera q en el total d la población el nº d hombres y d mujeres es muy similar y, por tanto, la pirámide es simétrica.
En su perfil no se aprecia huella de ningún hecho demográfico relevante toda vez q los efectos cíclicos d la Guerra Civil se han diluido en el tiempo.

LOS CAMBIOS DEMOGRÁFICOS EN ESPAÑA DESDE LOS 80

España y Canarias han experimentado cambios profundos en el último cuarto de siglo en su dinámica natural y estructura demográfica. Unos cambios propios d una sociedad q ya ha superado su transición demográfica. Son fruto de transformaciones económicas y políticas, e inciden en cambios sociales y culturales profundos.

DINÁMICA NATURAL
Las fases finales d retroceso dl crecimiento natural y estancamiento demográfico se han vivido en España y Canarias con cierto retraso en relación con otros países. Hoy España cuenta con una tasa d natalidad d las más bajas del mundo (10%), con un leve repunte en los últimos años debido a la inmigración.
Más cambios se han producido en el ámbito d la fecundidad, no tanto en la general (tendencia al descenso), sino en la distribución por tramos d edad. Aumenta la edad media d contraer matrimonio y las parejas suelen tener sus hijos más tarde y en menor número.
Canarias se sitúa a la cabeza d España en tasa d natalidad y fecundidad pero dentro d los valores propios d un régimen demográfico moderno. La edad media d la madre primeriza es, en Canarias, menor q el conjunto d España.
La tasa de mortalidad presenta valores propios de país desarrollado algo envejecido (9% aprox), 7% en Canarias porq su población está menos envejecida. Las causas actuales de muertes son la prolongación d la vida y los accidentes automovilísticos (jóvenes).
España es un país con crecimiento natural casi nulo. Mad, And, Murc y Can aún tienen crecimiento. Pero Galicia, Asturias, Cast-León, Aragón y Cant tienen tasas d decrecimiento natural.
Las políticas gubernamentales intentan potenciar la natalidad como mejor medio para relanzar el crecimiento vegetativo y evitar el envejecimiento d la población. Las posibilidades reales d cambios d tendencia en los comportamientos sociales en este campo son mínimas.

ESTRUCTURA DEMOGRÁFICA
Aquí los cambios son importantes y afectan a diversas variables:
Por sexo, en España residen más mujeres q hombres. La causa es el aumento d la esperanza d vida, q en las mujeres es d 6 años superior q la d los hombres. Actualmente nacen más niños q niñas, pero ni siquiera la inmigración extranjera (con mayor proporción d hombres), permite un reequilibrio.
Por estructura de edad, el 17% d la población española tiene más d 65 años. Canarias tiene el índice d envejecimiento más bajo d España y también la tasa d población joven más alta.
Los efectos dl envejecimiento a medio y largo plazo son muy graves. La protección sanitaria y d prestaciones de jubilación queda comprometida d forma muy severa. Hoy la inmigración permite solucionar temporalmente ese problema q es estructural.
En el ámbito sociolaboral, se ha producido un crecimiento d la población activa en los últimos 10 años. Hoy es casi d 20 M d personas. Las causas del crecimiento han sido la incorporación generalizada d las mujeres jóvenes al mercado laboral y la bonanza económica d la última década. Con esto se ha logrado reducir el desempleo.
Las personas trabajan en proporción diferente por sectores d actividad: muy dominante el sector terciario, frente al estancamiento dl industrial y la drástica reducción dl primario. El desarrollo tmb produjo un aumento considerable dl número d trabajadores públicos (funcionarios).
Finalmente, en la formación, el analfabetismo está prácticamente erradicado y la enseñanza obligatoria se ha extendido hasta los 16 años. Hay 1,5 M d universitarios y ½ estudiantes alcanza una titulación d bachillerato o superior. No obstante, part d la población no se adapta a las necesidades d un mercado d trabajo q exige cada vez más competencia tecnológica y una mayor cualificación. Las empresas y el propio estado invierten cada vez más dinero en la formación laboral permanente (aprendizaje just in time).

Neil Mac Lean Gariboldi

lunes, 9 de marzo de 2009

Tª de los Usos y las Gratificaciones


Como ya hemos hablado en otros trabajos, los medios de comunicación cumplen una serie de funciones tanto en la sociedad en general como en cada uno de los miembros de ella. Algunas de estas funciones puede ser, por ejemplo, la propagandística a favor de objetivos sociales. Con los medios se busca concienciar a la sociedad sobre ciertos cambios o mejoras necesarias para el bien común, que además contribuye a unificar o mantener unida a una sociedad heterogénea. Otra de las funciones de los medios es la de transmitir o comunicar cultura desde todas partes del mundo, algo que en la antigüedad resultaba impensable ya que para que una información recorriera 500 kilómetros podrían transcurrir meses. Por último, tal vez la función más importante de los medios sea la de entretener al espectador, este puede ser uno de los fines mismos para los que éstos fueron creados, y un objetivo que probablemente todos persigan cumplir.

Una vez vistas algunas de sus funciones, podemos empezar a hablar de los usos y gratificaciones que obtenemos de los medios de comunicación. El manual de Pilar Carrera define a estos usos y gratificaciones como “una subjetivación de las funciones de los medios”, esto es, lo que cada uno de nosotros obtenemos de los medios y cómo le sacamos partido a esa información.
Está claro que no todas las personas obtienen lo mismo de los medios de comunicación, esto dependerá de diversos factores como el sexo de la persona, su edad, etc. Por ejemplo, la gratificación que obtenga un niño mirando un telediario o leyendo un periódico no será muy parecida a la que obtenga su padre realizando la misma acción. El uso que se le quiera dar a los medios desde el poder, tampoco será concordante con el que pretenda la masa social. Desde el poder, como decían Lazarsfeld y Merton, “se espera que los medios cumplan la función de contribuir al conformismo social”, así pueden evitar que la sociedad sea exacerbada o que esté en continua confrontación con los poderosos sin sometimiento subordinado alguno.

La Teoría de los Usos y las Gratificaciones se basa en un público de carácter activo, que no acepta todo lo que se le dice sino que es capaz de seleccionar la información con la que quedarse tras decodificar el mensaje. Teniendo en cuenta esto, si el público no obtiene una gratificación por parte de un determinado medio, ¿sigue consumiendo sus contenidos? Esta no es pregunta de sencilla respuesta, aunque el mero hecho de “pasar el rato” ya implica una gratificación, un entretenimiento. Lo que si está muy claro es que así como el público necesita de los medios, éstos necesitan también del público. Por esto, los medios deberían perseguir siempre dar a su público la mayor gratificación posible en lugar de adoptar otras posturas u ofrecer a éste una serie de contenidos de baja calidad amparándose en que “es lo que el público quiere ver”, sin darse cuenta de que lo que están haciendo en realidad es rebajar a su propio público.

Para que los medios logren gratificar a sus espectadores, lo primero que tiene que ocurrir es que se produzca un proceso comunicacional entre ellos. Según Lundberg y Hulter “es el receptor quien determina primordialmente que un proceso de comunicaciones ocurra o no”. Esto no lo comparto, creo que no se debe enfatizar demasiado en el público ya que los medios tienen mayor importancia a la hora de otorgar gratificaciones, aún así es obvio que sin público nada funciona.

Algunas de las mayores gratificaciones que podemos obtener de un medio puede ser la de sentirnos identificado con lo que se está contemplando o con la información que se está recibiendo. Por ejemplo, a los inmigrantes les gusta que se traten temas relacionados con ellos en la televisión, a todo el mundo le gusta que se nombre a su pueblo en un periódico o en una radio. Este puede ser uno de los motivos de las iniciativas de televisiones autonómicas y locales, las personas de cada región se identifican con lo que observan ya que los temas que se tratan les tocan especialmente por cercanía y esto les produce una especial gratificación.
En lo referente a los usos que les podemos dar a los medios de comunicación de masas, uno de ellos es que nos ayudan a priorizar una u otra información. Gracias a ellos se establece la relevancia de ciertas noticias o acontecimientos debido a que el impacto de algo no es el mismo para el público si se trata en una primera página de un periódico o en un blog de Internet.
Otro uso puede ser el de ser capaces de enterarnos de las cosas a tiempo real o en un período de tiempo muy corto. Esto es muy útil y gratificante, por ejemplo podemos conocer al detalle los resultados de un proceso electoral a medida que se produce el escrutinio.
Además de lo dicho, los medios también nos sirven para estar informados sobre lo que sucede en nuestro alrededor, en nuestra cultura o en la sociedad en que habitamos. Utilizamos esta información que adquirimos para después, en nuestro ámbito más cercano, poder opinar con un criterio creado a partir de los conocimientos que adquirimos gracias al efecto de los mass media. Es gracias a este efecto también que podemos conocer culturas y formas de vida de otras partes del mundo gracias, por ejemplo a documentales.
No obstante, existen también una serie de usos que no resultan muy apropiados o productivos. Por ejemplo, es criticable el uso de los medios como “sustitutos de la acción”. Existen personas que se aíslan de su realidad más cercana, de sus problemas o preocupaciones, y utilizan a los medios para abstraerse. Olvidan su vida para concentrarse en temas globales tratados por los medios como si fuesen niños que no salen a la calle a jugar porque se quedan en su casa viendo los dibujos animados.

miércoles, 4 de marzo de 2009

LA INFLUENCIA DE LAS MASAS


Ya desde la Antigua Grecia se observó y analizó la tendencia de los seres humanos a agruparse en sociedad. Platón decía que “la vida justa individual resulta imposible sin la vida justa social”. Más recientemente, Sigmund Freud concluyó que “el individuo se siente incompleto cuando está solo, por ello tiende a agruparse en unidades más amplias”. Esto continúa siendo así hoy en día, ya que ninguna persona puede vivir totalmente aislada de una sociedad, siempre en mayor o menor proporción estamos recibiendo influencias de la masa a la que pertenecemos.
El formar parte de una masa implica sentirse protegido entre iguales. Los individuos que la conforman se sienten fuertes en su conjunto por lo cual no es fácil que dejen de formar parte de la misma. Es más, el individuo dentro de una masa trata de agradar a los demás y de alguna manera nunca oponerse al resto. Creo que es por esto que Gustave Le Bon decía que “en una masa todo acto o sentimiento es contagioso”. Mientras se forma parte de una masa, nadie es tan ególatra como para ir a contra corriente de los demás. Relacionado con este tema, Freud dijo que “el individuo cuando se deja sugestionar lo hace por estar de acuerdo con los demás individuos de la masa, es decir, por amor a ellos”.
Viendo el asunto desde otra perspectiva, se puede decir que el agruparse en masas con forma de actuar y comportamiento similar es un síntoma de la cobardía del ser humano. Me refiero a esto porque al formar parte de una masa, el individuo en sí está eludiendo su responsabilidad. Si todos actúan de la misma manera o toman una decisión común, la responsabilidad individual disminuye casi hasta la nulidad, y toda esta recae sobre el conjunto como unidad.
Existen teorías que dicen que la multitud o masa necesita obedecer a un jefe o líder. En la mayoría de los casos esto es así ya que suele existir una figura que destaca sobre las demás y que es capaz de influir fácilmente sobre ellas. Así, la masa resulta muy influenciable, y sin la figura de este líder existe la posibilidad de una disgregación de la misma. Esta última es la teoría en la que se basan los encargados de tratar de disolver grupos terroristas, o la policía cuando intenta acabar con mafias. Buscan atrapar al cabecilla o líder para que los miembros del grupo queden de alguna forma “huérfanos” y se produzcan conflictos entre ellos que les hagan perder cohesión y, del mismo modo, fuerza.

Un caso particular en el que me vi formando parte de una masa ocurrió el año pasado cuando cursaba Segundo de Bachillerato en mi instituto. Estando en clase surgió un conflicto porque la fecha en la que estaba marcado un examen no convencía a todos, y llegado ese día la mayoría de la clase pretendía cambiar la fecha de dicho examen, encontrándome yo dentro de la minoría que ya había estudiado y a la que convenía hacer el examen en la fecha prevista. En un principio, mi intención de mantener la fecha del examen no varió, pero al cabo de unos minutos antepuse el interés del grupo por sobre el mío propio. Tuve oportunidad de comprobar la teoría de Freud ya que me dejé sugestionar para no ir en contra de las personas de mi grupo. Mi actitud pasó del egoísmo al altruismo para poder seguir formando parte cordial de la masa. Si tal vez no me hubiese sentido identificado con los demás individuos que formaban la masa (compañeros de clase en este caso) probablemente hubiera mantenido mi postura aunque fuese contraria a la de la mayoría; pero al sentirme identificado, y al existir la posibilidad de estar yo mismo en su lugar en otra oportunidad, opté por esa determinación que opino que fue la correcta.
Creo que este fue un ejemplo claro que me sirvió para comprobar empíricamente lo que se siente al formar parte de una masa y la forma en que puede llegar a variar el pensamiento o comportamiento de uno al ser un individuo más de un grupo.

miércoles, 2 de abril de 2008

EL 2DO FRANQUISMO dedicado a Joel

La dictadura tuvo dificultades tras la 2GM por su pasado fascista y de apoyo al Eje, pero sobrevivió y supo adaptarse al nuevo contexto internacional d la Guerra Fría en los 50. La política económica de la autarquía se cambió en esta etapa por una política de liberalización económica. España tuvo un desarrollo económico espectacular (milagro español) pero con éxodo rural y desequilibrios territoriales.

El régimen se dotó d una organización menos autoritaria (tecnocracia, democracia orgánica), pero sin abandonar su carácter de dictadura militar conservadora. El desarrollo económico y cierta libertad d prensa favorecieron el crecimiento d la oposición interior (nacionalistas, sindicatos, estudiantes, PCE…). Con la muerte d Franco en 1975 se abrió un cambio democrático y hubo una verdadera reconciliación: la Transición.

El régimen fue una dictadura militar ideológicamente conservadora. La adaptación a la Guerra Fría hace q se pierda gran parte d las referencias fascistas. Hubo un cierto pluralismo dentro dl régimen (democracia orgánica), pero siguió habiendo un solo partido Movimiento Nacional. Se promovió la elección popular d procuradores en las Cortes (tercio familiar) y se aprobó la ley orgánica del Estado en 1967. Se institucionalizaba la Monarquía del Movimiento Nacional.

El ejército mantuvo su apoyo, sin embargo la Iglesia se distanció bastante dl régimen por influencia dl Concilio Vaticano II. No obstante muchos católicos siguieron vinculados al régimen, como por ejemplo ministros tecnócratas dl Opus Dei.

La dictadura se apoyó en la oligarquía agraria, los grupos financieros e industrialies. Pero cada vez fue más importante el papel d los obreros y las clases medias (proclives a la democratización). La universidad fue hostil, la oposición interior creció pero siguió predominando la indiferencia política.

La oposición es básicamente interna, pero débil. Surgen frentes de oposición: universidad, partidos y sindicatos clandestinos (PCE, CC.OO.). Destaca el Contubernio d Munich en 1962 (reunión d opositores dl interior y dl exilio) q exigió la democratización. Otro factor fue el terrorismo de ETA. El régimen reaccionó con dureza: proceso d Burgos (1970) y declaraciones dl estado d excepción en el País Vasco. En Catalunya la oposición fue pacífica (Asamblea d Catalunya). Al final d la dictadura (74-75), los opositores se agruparon para lograr la ruptura democrática: Junta democrática y Plataforma de Convergencia Democrática.

En los 60 eran perceptibles los efectos económicos d la liberalización. Los falangistas perdieron influencia frente a ministros tecnócratas y Carrero Blanco. La dictadura adoptó la forma de democracia orgánica: partido único pero pluralismo expresado a través dl sindicato vertical, la familia y el municipio. La represión siguió siendo dura (creación dl tribunal d orden público). El régimen se mostraba estable.

En 1966 Franco introdujo más reformistas en el gobierno. La Ley d Prensa suprimió la censura previa. Al año siguiente se promulgó la Ley orgánica del Estado y en 1969 las Cortes designaron a Juan Carlos de Borbón como sucesor d Franco en la Jefatura dl Estado. La política exterior consiguió la descolonización d Marruecos en los 50, y en los 60 se intentó forzar la devolución d Gibralar. También se logra un acuerdo preferencial (1970) para la participación d España en la CEE

A partir d 1969 el régimen franquista sufre una oposición creciente y la proximidad d la muerte d Franco dada su edad. Esta etapa se inicia con el escándalo d Matesa (caso d corrupción). Carrero Blanco salió reforzado y se siguió con algunas reformas q perseguían la continuidad dl régimen tras la muerte d Franco. En 1973 se formó por primera vez un Gobierno no presidido por Franco sino por Carrero. Esta política sufre un revés por el asesinato a manos d ETA, d Carrero. Arias Navarro fue nombrado nuevo presidente.

Entre 1975-1975 la dictadura entró en crisis final. El terrorismo d ETA, FRAP y GRAPO aumentó y con él la represión. También la situación económica empeoró por la crisis del petróleo (1973) y por primera vez hubo opositores en el ejército (UMD) simpatizantes d la revolución d los Claveles (Portugal). Las relaciones con Marruecos se enturbiaban (frustrada descolonización dl Sahara occidental). Franco murió el 20 d noviembre d 1975 y dos días después Don Juan Carlos es nombrado nuevo jefe de Estado.

Desde 1957 el Gobierno cambia d política económica, abandona la autarquía y apuesta por la liberalización económica. Esta apuesta resulta acertada y España vive un crecimiento económico notable. La población pasa d ser básicamente rural a ser urbana. Navarro Rubio y Ullastres impulsaron el Plan de Estabilización (1959). Se mejoró el cambio y Hacienda. Se favoreció la inversión d capital extranjero. Creció el desempleo pero se solucionó con la emigración interior y exterior. Se crearon Planes de desarrollo (López Rodó por la colina). En general el efecto fue favorable y el país se industrializó. Tmb ayudaron las remesas d los emigrantes y el boom turístico q convirtió a España en potencia dl sector. En los setenta el crecimiento se ralentizó por la crisis del petróleo.

La cultura se vio afectada por cierta apertura. La Ley de Prensa favoreció una mayor tolerancia. La literatura abandonó el realismo d la posguerra y se integró mejor en las corrientes europeas. Tmb hubo tolerancia haci las literaturas en catalán, gallego… Se favoreció la enseñanza profesional y se amplió la enseñanza obligatoria hasta los 14 años.

Durante el Segundo Franquismo el régimen pudo asentarse y permanecer hasta la muerte dl dictador. Intentó institucionalizarse a futuro pero fracasó. Las causas del fracaso fueron internas y externas. Durante este período se aprecia el divorcio entre la España real y la política oficial. El contexto internacional ya no era tan favorable para la dictadura pues las experiencias d revoluciones en Portugal y en Grecia propician un apoyo occidental a un proceso democratizador a la muerte de Franco. La duda se centraba más en la forma en que llegaría la democracia a España: si la propia dictadura tendría capacidad suficiente para propiciar el cambio o si sería la oposició la q forzase una “ruptura” democrática con el pasado dictatorial.

miércoles, 12 de marzo de 2008

Manifiesto de la Junta Democrática

El texto d tema político objeto d comentario es el Manifiesto q la Junta Democrática aprobó en el verano d 1974. Esta junta era una agrupación d organizaciones políticas d oposición democrática al franquismo, entre los q destacaban el PCE y los monárquicos juanistas.

La situación política d España en ese momento era d crisis debido a la próxima llegada d la muerte dl dictador y al golpe q le supuso al régimen el asesinato dl presidente Carrero Blanco en 1973 a manos d ETA. El terrorismo fue en aumento y la situación económica dl país tmb empeoró como consecuencia d la crisis dl petróleo d 1973.

Con relación a la oposición, el PCE era la organización más fuerte. Poco a poco, tras la primavera d Praga (1968) se fue alejando d la línea d ortodoxia d la URSS y se acercó al eurocomunismo. Promovió la reconciliación entre los españoles y la superación d la división nacional d la Guerra Civil y el franquismo. El líder dl PCE era Santiago Carrillo, quien fue un gran impulsor d la creación d la Junta Democrática.
El PSOE (entonces un partido débil) optó posteriormente por una plataforma propia, la Plataforma d Convergencia Democrática. En el Congreso d Suresnes (Francia), este partido político elige a Felipe González como Secretario General. Un punto común entre PCE y PSOE era el rechazo a un planteamiento d transición a la democracia basado en la reforma dl franquismo como defendían los reformistas dl régimen. Un régimen cada vez más dividido interiormente entre aperturistas e inmovilistas. La oposición abogaba por la ruptura o por una revolución para la superación dl franquismo. Tomaba como ejemplo la Revolución d ls Claveles en Portugal (1974).

A continuación analizo y comento los puntos del manifiesto q aparecen en el texto:
1 y 11. Se aboga por la ruptura como camino hacia la democracia. Un gobierno provisional convocaría unas elecciones parlamentarias constituyentes con el objetivo d recuperar la soberanía popular q se considera perdida durante la G. Civil y el Franquismo. La Junta también prevé la convocatoria d un referéndum para q los españoles decidan q forma d gobierno desean (monarquía o república). En ese momento la continuidad dl Franquismo se asociaba a la designación por las Cortes Españolas de Juan Carlos de Borbón como sucesor d Franco en la jefatura dl Estado a título d rey (Monarquía del Mov. Nacional). Lo que finalmente se produce en la Transición es la llegada d la democracia a través d la reforma dl régimen. Se reconocerá la soberanía popular, pero no se llevará a cabo el referéndum propuesto.
2. Durante el régimen franquista existía una gran represión d la oposición con encarcelamientos e incluso ejecuciones. La JD solicita la amnistía y libertad para todos los presos políticos. Ya en la Transición se produce la amnistía y se perdona a todos los presos políticos, incluso a los condenados por delitos d sangre.
3. Se defiende la legalización d todos los partidos políticos españoles democráticos. Hasta ese momento sólo era legal el partido del Mov. Nacional. Pero ya en la Transición se establece el pluripartidismo, incluso el PCE fue legalizado en 1977, lo q causó gran repulsa en el Ejército.
4 y 5. Durante la dictadura no existió la libertad sindical, sólo eran legales los sindicatos verticales. Lo q se reivindica es la libertad sindical: el reconocimiento d los sindicatos de clase, y especialmente d CC.OO. (próxima al PCE). También se defiende la devolución a los sindicatos d clase existentes en la 2ª Rep (UGT, CNT) d las propiedades incautadas durant la G. Civil. El derecho a la huelga se legaliza en marzo de 1977, durante el franquismo habían estado prohibidas.
6. La dictadura no reconocía la libertad d expresión. No obstant, la censura había disminuido con la ley de prensa d Fraga. Aún así, las empresas editoriales y los autores podían ser sancionados. La JD defiende la libertad d prensa y opinión.
7. El poder judicial durante el Franquismo no era independiente. No había separación d poderes, sino sometimiento a la voluntad dl dictador. No había unidad jurisdiccional, existían tribunales especiales para juzgar delitos d terrorismo o d oposición al régimen. La JD defiende la independencia de la justicia que se logrará en la Transición junto con la desaparición d los tribunales especiales.
8. El Ejército fue una institución clave en el apoyo a la Dictadura. Su lealtad a Franco fue absoluta. La JD aboga por q esta institución recupere la neutralidad política. Ya en la Transición democrática el Ejército dejará d intervenir políticamente.
9. Frente al Estado Unitario centralizado y centralista del franquismo, la JD defiende uno q reconozca el derecho d las naciones o nacionalidades y regiones a la autonomía. En la CE se reconoce el derecho a la autonomía y se establece un Estado Unitario descentralizado políticamente, un estado d las autonomías.
10. La JD está en contra dl estado confesional católico q existía. Defiende una separación aunq no especifica si el estado debe pasar a ser aconfesional o estrictamente laico.
12. La JD defiende el ingreso d España en la CEE, vetado hasta entonces por carecer el país d un estado democrático. También aboga por la necesidad d q el país adopte una posición de neutralidad en la G. Fría. Sus pretensiones no serán muy correspondidas, en 1986 España ingresa en la CEE, pero continúa aliado con los EE.UU. en el bloque Occidental e ingresa en la OTAN.

La Junta Democrática fue una referencia importante en la lucha d la oposición. En los primeros meses d la monarquía d Juan Carlos I logró unir esfuerzo al d la Plataforma d Convergencia Democrática y forzar cambios en el plan d reforma dl régimen hacia la democracia iniciado por el presidente dl Gobierno Adolfo Suárez en el verano d 1976 y concluyó en junio d 1977 con la celebración d las primeras elecciones democráticas desde 1936.

La ruptura promovida por la Junta Democrática hubiese sido posible pero difícilmente habría sido pacífica. Por paralelismo político podemos comparar los casos d Portugal y España. La Revolución d los Claveles en Portugal (1974) triunfó básicamente por tres factores: impopularidad d las guerras coloniales portuguesas, subdesarrollo económico y existencia d un grupo de oficiales en el ejército d ideología democrática y progresista. Ninguno d estos factores se dio en España ni siquiera d forma similar, por lo q la pretensión d lograr una revolución d carácter similar podría resultar bastante poco realista.

Art. 6 LOE


El texto jurídico de Derecho público político objeto d comentario es el artículo 6 dl título II (Del Jefe del Estado) d la Ley Orgánica del Estado, última d las conocidas Leyes Fundamentales d la Dictadura Franquista, aprobada por las Cortes Españolas y por referéndum a finales d 1966. El texto es d fuente histórica primaria.

El régimen franquista fue una dictadura militar conservadora q, desd su instauración en 1936 hasta la muerte del dictador (noviembre 1975), intentó adaptarse a las circunstancias políticas internacionales y los intereses d política interna necesarios para perpetuarse. Dos d las características q tuvo el régimen d Franco fueron: presentarse como una solución política “provisional” para con el paso del tiempo si la fórmula d gobierno tiene éxito, intentar “institucionalizarse”, es decir, dotarse d instituciones para perdurar en el tiempo lo máximo posible.

Pese al carácter claramente antiliberal y antidemocrático d la dictadura franquista, ésta se dotó d un conjunto d normas básicas, en ningún caso con carácter constitucional. Las Leyes Fundamentales del Reino, q las podemos agrupar en dos grupos.
Aquellas d carácter claramente fascista:
-Fuero del Trabajo (1938). Organizaba las relaciones laborales, estaba inspirada en la Carta del Lavoro d Mussolini, con ella se institucionalizan los sindicatos verticales.
-Ley de Cortes (1942). Se institucionalizan las Cortes Españolas cuyos miembros (procuradores) eran designados por el Jefe de Estado o en razón d representación corporativa.
Y aquellas leyes disimulo dl fascismo tras la victoria aliada en la 2GM:
-Ley de Referéndum (1945). Regulaba la convocatoria d referéndum para la ratificación d decisiones d interés superior dsd la perspectiva dl régimen.
-Fuero de los Españoles (1945). Se reconocían una serie de derechos a los españoles pero sin garantías d q se pudiesen ejercer.
-Ley de Sucesión (1947). Por presión d los monárquicos, se considera a España como un reino sin rey, dejando pendient la designación por Franco d quien le sucedería en la Jefatura dl estado.
-Ley de Principios dl Movimiento Nacional (1958). Se fijan los principios básicos del franquismo.

El motivo d elaboración y aprobación d la última Ley Fundamental (la LOE) se debió a q había algunas dudas sobre cómo podría subsistir el régimen tras la desaparición d Franco. Hubo varios proyectos, pero ninguno prosperó por las dilaciones d Franco. Como adelanto, en 1966 se aprobó la Ley d Prensa d Fraga y a final d ese año la Ley Orgánica del Estado.
Desde el punto d vista d contenido, la ley preveía la creación d la Jefatura dl Gobierno como órgano indpt. d la Jefatura dl Estado, la elección directa d los procuradores por sufragio… En todo caso la Ley no intenta variar el sistema dictatorial: democracia orgánica, no pluripartidista, corporativismo.

En el texto en sí se relacionan las funciones dl Jefe del Estado. Papel q Franco había asumido en 1936 por decisión d los principales jefes militares sublevados.

Para el análisis y comentario dl artículo es necesario clasificar las funciones del dictador en dos categorías:

A) PODERES DEL ESTADO

-Representante supremo d la Nación y personificación d la soberanía nacional. Fórmula propia d monarcas absolutos. La Nación, según la LOE, es algo distinto al conjunto d los españoles, es más un “sujeto histórico” q se ha forjado en torno a determinados valores, principalmente el religioso.
-Ejercicio dl poder supremo político y administrativo. No hay división d poderes, sino unidad d todos en el Jefe del Estado F. Franco (poder supremo político).
En el artículo se concreta:
1. Coordinación dl funcionamiento d los altos órganos del Estado.
2. Sanciona y promulga leyes. Función propia dl jefe d Estado. Franco, además, tenía capacidad de proponer leyes, aunq no en exclusiva.
3. Ejercicio del mando supremo d los ejércitos (Tierra, Armada y Aviación). Su origen está en la condición d “Generalísimo” q le atribuyeron durante la G. Civil.
4. Velar por la conservación del orden público y la seguridad del estado. En este caso alcanza relieve especial por la necesidad d ejercicio d actuaciones represivas.
5. Administración d justicia “en su nombre”. Esto no implica q la Administración d justicia estuviese mediatizada por el Jefe de Estado, pero en la Dictadura así era, pues el régimen se basa en la unidad d poderes. Un ejemplo fue la creación del Tribunal d Orden Público en los sesenta con la función d reprimir la oposición política.
6. Ejercicio d prerrogativa d gracia. Facultad q tenía para indultar delitos, principalmente graves.
7. Conferir cargos y empleos públicos. Poder normal d un Jefe de Estado d un régimen constitucional democrático.
8. (Incluido en el artículo 6 pero no recogido en esta selección):
“Acreditar y recibir a representantes diplomáticos extranjeros (embajadores)”. Otras funciones recogidas en las Leyes Fundamentales es lo q se entiende como una “cláusula residual”.

B) PODERES EN EL PARTIDO ÚNICO (FET Y D LS JONS) Y EN EL COMPLEJO INSTITUCIONAL DL RÉGIMEN CONOCIDO COMO MOV. NACIONAL.

-Ostentación d la Jefatura Nacional. La Disposición adicional primera d la propia Ley Orgánica dl Estado le confiere el carácter d vitalicia. Franco la tenía desd abril d 1937 por el decreto d unificación.
-Observancia d los principios dl Partido. Franco ejercía un control total del partido único.

Las consecuencias inmediatas q tuvo la aprobación d la LOE fueron dos: los cambios en la estructura d los órganos dl régimen franquista: elección directa d algunos procuradores d las Cortes Españolas (tercio familiar). Y la aprobación d la Ley de Libertad Religiosa (tolerancia d las confesiones no católicas manteniendo la confesionalidad católica del estado)
Como consecuencias más tardías aparecen la designación dl sucesor dl Jefe del Estado a título d Rey (Don J. Carlos d Borbón en 1969) y la elección dl primer Presidente dl Gobierno d la Dictadura (Carrero Blanco en 1973).

La LOE no alteró el carácter dictatorial y antidemocrático dl Régimen. Fue un instrumento útil para la designación dl sucesor d Franco en la Jefatura dl Estado. En todo caso, ya en los años 70 la sociedad española se había modernizado lo suficient como para no aceptar la dictadura. A la muerte d Franco en 1975, Juan Carlos I fue proclamado rey d España. En ese momento se empezó a discutir el modelo d transición hacia la democracia q haría España, ya q había partidarios d hacerlo por la vía d la “ruptura” y otros d hacerlo por la vía d la reforma dl régimen. Finalmente, en 1976, la Ley para la Reforma Política, supuso la derogación d todas las Leyes Fundamentales y fijó las bases para la celebración d las primeras elecciones generales desde la 2da República.

Los Movimientos Migratorios de España

INTRO
Hasta los años 60 dl siglo XX, España fue un país de emigración. Muchos españoles, incluidos canarios, emigraron durante los siglos XIX y primera mitad dl XX a América Central (Cuba), destino casi exclusivo d la emigración canaria, y del Sur (Arg, Uru, Bra…). La influencia d la emigración española en estos sectores fue enorme. Hoy en día, la situación es bien distinta. España y Canarias, atraen población d distintas regiones mundiales (norte d África, Europa dl Este, Latinoamérica…). Los movimientos migratorios interiores hasta los sesenta dl siglo XX estuvieron dominados por el éxodo rural, hoy en día este fenómeno es mucho menos intenso.
FLUJOS MIGRATORIOS ENTRE 1960-1973
Los 60 se caracterizaron por el gran salto experimentado por la industrialización y la urbanización en España. El país pasó d ser predominantemente rural a tener su mayoría d población viviendo en las ciudades y dedicada una gran parte al trabajo en los sectores secundario y terciario. Este proceso fue posible gracias al éxodo rural q sufrieron regiones dl interior dl país (extremeños, castellanos, aragoneses) en beneficio d las grandes concentraciones urbanas e industriales (Cataluña, P. Vasco, Madrid). Se estima q en esta década más d dos millones d españoles se desplazaron dl campo a la city.
Canarias apenas contribuyó a engrosar los flujos migratorios internos españoles en esta década. La emigración canaria siguió siendo exterior y orientada casi exclusivamente a América (Venezuela) y en menor medida al Sáhara, apoyando el proceso colonizador español en dicho territorio. La emigración a Cuba cesó con la G. Civil y ya la emigración clandestina en la inmediata posguerra se orientó a Venezuela. A finales d los 50 se abrió la opción d emigración legal. La emigración a América, principalmente d gallegos y asturianos, no cesó pero ya no en los niveles d principio d siglo o d la posguerra (exilio político).
Durante esta década también muchos españoles (+ peninsulares q canarios) emigran hacia Europa Occidental. Era una emigración poco cualificada q pretendía trabajar en las emergentes y prósperas economías industriales dl U.K,Fra, Sui o Ale. La diferencia d rentas salariales justificaba el desplazamiento. Las remesas d dinero d estos emigrantes, como tamb la d los instalados en América, contribuyeron al desarrollo económico d algunas regiones como Galicia y especialmente Canarias.
FLUJOS MIGRATORIOS ENTRE 1973-1995
La crisis dl petróleo d 1973 tuvo un impacto muy negativo en la economía española. Aumentó el desempleo industrial e urbano por lo q cesó el éxodo rural interregional. Las modestas nuevas corrientes migratorias internas se encaminaron al Mediterráneo. En Canarias fue relevante la inmigración peninsular orientada al trabajo en el sector turístico.
A diferencia d la década anterior, el saldo migratorio exterior fue positivo, debido al fenómeno dl retornado (muchos emigrantes regresan d Europa y d América Latina). Aunq el desempleo en España y Canarias era alto, la emigración desapareció, más q nada porq no había destinos atractivos.
A finales d los años 80 se observa una cierta recuperación económica. Sin embargo, España sigue siendo un país poco atractivo para la emigración internacional desd los países subdesarrollados y en vías d desarrollo. Este fenómeno no obstante, cambiará en los años siguientes. Desde el ingreso d España en la CEE (1986) es significativa la entrada d trabajadores comunitarios con iguales derechos q los españoles. Esta presencia es relevante en Canarias en el sector turístico.
FLUJOS MIGRATORIOS DESD 1995 HASTA NUESTROS DÍAS
Las migraciones interiores siguen regidas por los mismos principios q en el período anterior. Apenas hay flujos relevantes. El despoblamiento d la España interior (con excepción d Madrid, Zaragoza y Valladolid) no se detiene y la España turística mediterránea y los dos archipiélagos siguen siendo las únicas áreas q atraen población interior.
Los cambios se han producido en las migraciones exteriores. España, d ser un país hace 10 años con poca inmigración extranjera, a pasado a tener hoy tasas d población extranjera residente cercanas a las d los países más avanzados d Europa, rondando el 10% d la población total, especialmente concentrada en las grandes áreas metropolitanas (Madrid, Barça) y en las regiones dond se demanda mano d obra en la agricultura y sector servicios-turismo (Murcia, Valencia, Baleares, Canarias). En Canarias la población inmigrante se ha asentado principalmente en las capitales y en las zonas d desarrollo turístico dl sur d Tenerife y G.C. Esta población procede d América, y en menor medida d África y Europa dl Este.
La inmigración extranjera es un fenómeno q, aunq económicamente ha sido favorable para la economía española, no deja d presentar algunos factores preocupantes. Muchos inmigrantes entran al país sin permiso d trabajo por lo q la residencia es ilegal más allá d 3 meses. En algunas regiones el nivel d inmigración es tan considerable q ha agravado los déficits preexistentes en la prestación d servicios. No se han observado hasta el momento problemas d xenofobia, pero hay un riesgo en una sociedad cada vez más multicultural en la q es necesario fomentar la tolerancia y la integración d los inmigrantes en la cultura dl país d acogida.
El futuro inmediato no presenciará un cese d los flujos d entrada d inmigrantes, principalment d inmigración clandestina por las costas (pateras, cayucos…). Mientras subsistan niveles d desigualdad económica y d orden y paz social tan brutales entre territorios fronterizos, los jóvenes d los países más atrasados intentarán alcanzar el territorio occidental por medios legales o no.

jueves, 6 de marzo de 2008

Siempre hay alguien peor...

Esto debe ser peor q suspender un examen d historia no?..........